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Podemos realizar esta ruta en cualquier época
del año, pudiendo observar unas bellísimas
vistas del pinsapar, ya que se adentra por entre
el más extenso pinsapar del mundo, en las
cañadas de la Colmena y la Violeta. Es una ruta
muy cómoda y corta por lo que es muy indicada
para personas que tengan poca práctica en el
senderismo.
El acceso es desde Yunquera. En la carretera
de El Burgo, cerca de Torre Vigía, se sigue el
carril de acceso al Parque Natural. En la
bifurcación, tras pasar la verja de entrada, se
sigue el carril de la izquierda. Por esa pista
se continua hasta el mirador del Caucón, también
llamado de Luis Ceballos en memoria del que
fuera el gran botánico que estudio a principios
del siglo XX las plantas autóctonas de la zona,
como el pinsapo, los quejigos montaraces, etc.
Antes de iniciar la ruta disfrutaremos de las
estupendas vistas que la zona nos ofrece, como
el pinsapar de las cañadas de la Colmena y la
Violeta, considerado, como antes decíamos, como
uno de los mejores del mundo por su extensión y
grado de conservación. Este pinsapar nos muestra
la excelente recuperación forestal que ha tenido
este terreno a lo largo de estos últimos
cincuenta años, ya que hace medio siglo, esta
zona estaba cubierta de huertas y cultivos.
En este mirador existe un monumento que
recuerda al botánico Luis Ceballos.
Iniciamos la marcha por la vereda que parte
desde la derecha, junto al monumento. Tras un
breve recorrido se continua por la senda que
asciende al fondo de las cañadas. Pronto nos
adentramos en el joven pinsapar, para comprobar
el efecto amortiguador del clima que tienen los
bosques. En su interior se disfruta de un
reconfortante frescor en días calurosos y menos
frío y ventoso en días de invierno.
El recorrido discurre entre subidas y bajadas
por las dos cañadas hasta alcanzar el Llano de
los Gamones, donde antes se encontraba una era
para la trilla de los cereales que se cultivaban
en la zona.
Desde este lugar seguimos ascendiendo sin
tomar ningún desvío hasta llegar a una zona
abierta que desemboca en un impresionante tajo.
Se trata del Tajo de la Caina. El nombre del
tajo proviene de una antigua leyenda que cuenta
que por allí fue despeñada, tras haber sido
condenada por brujería por la Inquisición, una
mujer a la que apodaban La Caina.
Una vereda no exenta de peligro discurre bajo
el tajo hacia una fuente existente a sus pies.
Desde allí puede disfrutarse de espectaculares
vistas de la cañada Las Carnicerías, una mole de
peridotitas del Cerro de la Corona o la caliza
culminada con la Torrecilla.
El regreso pasa de nuevo por el Llano de los
Gamones desde donde se continúa, en lugar de por
el camino inicial, por una desviación que existe
a la derecha. Posteriormente el camino gira a la
izquierda para iniciar el descenso hasta el
fondo de la cañada del Alhucemal. En este
descenso encontramos dos cruces de caminos. Es
necesario tomar los que bajan hacia la cañada,
es decir, a la izquierda el primero y a la
derecha, el segundo. Tras llegar al fondo
comenzamos una ascensión por la otra ladera.
Pronto se alcanza de nuevo la plataforma del
Caucón. |