LOS NO FEDERADOS DEBEN ADEMÁS AÑADIR EL SEGURO DE 1 DÍA DE 3€

 

 

Ruta:  RUTA ACANTILADOS DE MARO

 

(EL CAÑUELO-CANTARRIJÁN-ELCAÑUELO)  

 

Fecha: Sábado 1 Octubre 2022 Federados: Si/seguro  Inscripción: Obligatoria

Nivel: Medio-Bajo. Guías: Asun y Salvador  

Telf Guías: 627639526 / 657744097 Hora y Lugar: 8:30 (Parking Comisaría)  9:30 (Parking Playa el Cañuelo)   Distancia:  9 km  Duración: 6 horas (flexibles) Desnivel acumulado: 400 m   Nº Participantes: 30

 

La responsabilidad del club, en cualquier caso, será desde el inicio de la ruta, siendo el traslado hasta ese punto por cuenta de los participantes.   

 

Descripción de la ruta:  

 

Cómo llegar: desde la A-7, salida 295 Nerja-Maro, hacia la N-340. Estacionamos el coche en el aparcamiento del Cañuelo. Inicio de la ruta.  Ruta por los acantilados de Maro, atravesando playas, pinares y vistas panorámica. Partiremos del aparcamiento del Cañuelo, para descender a la playa, por pista, durante 1,3 km. Atravesaremos la playa por un sendero, y comenzaremos la ruta de montaña, para llegar a la playa de Cantarriján. Inicialmente, nos encontraremos con un ascenso con bastante pendiente y algo arenoso. Haremos una parada, para visitar la Torre de Caleta. Ya, en Cantarriján, en la provincia de Granada, podremos hacer un descanso para tomar un aperitivo y una cervecita. Seguidamente, regresaremos por el mismo camino, tomando un pequeño desvío hacia el Peñón del Fraile, pasando por un antiguo cuartel de la Guardia civil, desde donde se contemplan unas vistas espléndidas de la costa. A la llegada al Cañuelo, podremos refrescarnos en el mar y aprovechamos para comer. Finalmente, ascenderemos de nuevo al aparcamiento, con una visita a la ermita de San Judas Tadeo. Y fin de la ruta.

 

Se recomienda llevar:

 

agua, protección solar, gorro, botas de senderismo y bastones. Estos últimos son imprescindibles, debido a tramos muy empinados, arenosos y en bastante pendiente. Es una ruta corta y de inigualable belleza, con gran variabilidad de paisajes. El objetivo es transitarla sin prisas, recreándonos en el entorno paisajístico y la buena compañía.